El hombre que alteró la tranquilidad en el barrio La Castellana de Bogotá, es Brayan Bohórquez, a quien los agentes de tránsito le impusieron un comparendo y le inmovilizar un lujoso corvette, por estar mal estacionado.
Al llamado de atención de las autoridades el hombre respondió “póngalo papi, se lo pagó mil veces, policía payaso”, dando a entender que dinero le sobra y mostrando siempre altanería frente a su evidente desacato a las normas de tránsito.
Pero eso no termina ahí, resulta que Bohórquez, no tiene el vehículo a su nombre, y sí tiene multas superiores a los cuatro millones de pesos, además de estar en libertad condicional desde el mes de junio, por los delitos de hurto calificado agravado y tráfico de armas, beneficio que podría perder por su comportamiento y regresar a la cárcel, donde estaba recluido desde el 2017.